lunes, 1 de diciembre de 2014

CUERPOS Y ALMAS


Los dúos masculinos siempre gozaron de gran prestigio dentro del pop español. Este formato va a reverdecer en el primer lustro de los 70 merced a parejas como José y Manuel o Víctor y Diego. Cronológicamente, justo en medio de ambos surgen Cuerpos y Almas. Es preciso anotar que ese segundo florecer de estos dúos no tiene su origen en formaciones españolas de la década anterior, sino en la enorme influencia de Simon & Garfunkel en los músicos de toda una generación.
Armando Riesgo Pérez-Dueño (guitarra y voz aguda) y Álvaro Fernández Cueto (guitarra y voz grave) habían coincidido desde niños en el instituto. A finales de los 60 habían formado parte de alguno de los multitudinarios grupos de folk que tanto proliferaban por la capital de España y finalmente, hacia 1970, habían decidido formar un dúo para interpretar sus propios temas.
Su debut discográfico se produce con “Samba, Samba” (Regal, 1971). Una canción dentro de los parámetros del folk pop más sofisticado con acompañamiento orquestal que se completaba en la cara B con un tema de Andrés do Barro: “A unos ojos verdes”. El disco se comporta satisfactoriamente en el mercado y se asoma de puntillas a las listas de ventas.
En 1972 publicarán dos nuevos sencillos de calidad; sin embargo, venderán muy poco y pasarán del todo desapercibidos. Eso dará al traste con el proyecto nunca cumplido de grabar un long play. EMI rescindirá el contrato al final de ese año y el dúo estará en un tris de desaparecer. Especialmente interesante es su canción “Katy, ¿Dónde Estará?” (Odeón, 1972) en plena onda Paul Simon.
Pero CBS da sus primeros pasos en España y está haciendo aquella temporada bastante fichajes. Cuerpos y Almas tienen allí una segunda vida que comenzará con el single “Hoy Estoy Sufriendo” (CBS, 1973) con producción de Eddy Guerin. El dúo sufre una renovación que lo acerca a la música comercial de la época, preludiando a Pecos. Vuelven a adquirir una cierta notoriedad, pero siguen sin alcanzar el triunfo rotundo.
Pasarán casi dos años sin nuevas publicaciones hasta que rehacen su trayectoria de la mano de “Rosalía” (CBS, 1975), una composición propia que se convertiría en su tema más vendido y recordado. Aquellos Cuerpos y Almas imbuidos de aires folk rock se nos muestran cercanos a Fórmula V. Las letras que destilaban un cierto contenido social son ahora un barrio de lugares comunes. Vendrá después la extraña “A un Toro” (CBS, 1975), una de sus mejores canciones que no revalidará las ventas anteriores.
Son demasiados años de esfuerzo correspondido solo a medias. Su marca tampoco está por la labor de seguir apostando por Armando y Álvaro. Con un pie ya fuera del sello publicarán su último sencillo: “Sin Saber Por Qué” (CBS, 1976), una canción de buena factura vocal y poco tirón que supone el adiós.

CUERPOS Y ALMAS – JUAN RUISEÑOR / ROSALÍA

CUERPOS Y ALMAS – SIN SABER POR QUÉ

CUERPOS Y ALMAS – MI CANCIÓN ES AMOR

CUERPOS Y ALMAS – SAMBA, SAMBA

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada